Esbozos de una idea que debe madurar
Cada vez la música y la arquitectura se me parecen más. Es irónico que esté enfrentándome a todo lo que rechacé en la posibilidad de estudiar música...: renunciar a todo lo demás, dedicarle 10 o 12 horas diarias (o más), repetir hasta el cansancio... y otras cosas más.
Creo que la arquitectura es la expresión material de la música, son esencialmente similares... Ambas tan majestuosas e inmensas como detallistas, ambas tan abstractas como precisas, ambas tan intangibles... a pesar de lo real de la arquitectura.
"Hijos de la ironía, ejercitamos la habilidad de mantener simultáneamente proposiciones paradójicas." Lo dijo un músico (y me lo repito todo el tiempo...) ¡pero es tan aplicable a la arquitectura! Al tiempo me aplasta y se me escurre entre los dedos... necesito una red para atrapar mariposas a ver si logro capturar esa esencia que es la magia de un lugar, que trasciende lo técnico y se esparce invisiblemente por todas partes... Quiero ser capaz de imaginar un rayo de sol, una sombra, un sonido distante, una sensación... Quiero transmitir... Quiero crear espacios emocionales y sensitivos.
"Hijos de la ironía, ejercitamos la habilidad de mantener simultáneamente proposiciones paradójicas." Lo dijo un músico (y me lo repito todo el tiempo...) ¡pero es tan aplicable a la arquitectura! Al tiempo me aplasta y se me escurre entre los dedos... necesito una red para atrapar mariposas a ver si logro capturar esa esencia que es la magia de un lugar, que trasciende lo técnico y se esparce invisiblemente por todas partes... Quiero ser capaz de imaginar un rayo de sol, una sombra, un sonido distante, una sensación... Quiero transmitir... Quiero crear espacios emocionales y sensitivos.
Labels: arquitectura, emoción, ironía, música, sensación, sentidos

">